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El perro y el Leon, de Tolstoi…

Domingo, 17 de mayo de 2009 Dejar un comentario Ir a comentarios

Yo creo que somos como suma de lo que queda de todo lo que hemos hecho a lo largo de nuestra vida, sobre todo de lo que fuimos hasta los 10 años… por eso dejo hoy aqui un cuento que me leía mi madre, y probablemente usé yo para aprender a leer cuando era chico… es un cuento que me hacía llorar y llorar de pequeño y que teníamos enun pequeño libro de cuentos rusos… se llamaba El perro y el leon, de Tolstoi…

El perro y el Leon, Tolstoi.

En un jardín zoológico de Londres, se mostraban las fieras al público a cambio de dinero o de perros y gatos que servían para alimentarlas.

Una persona que deseaba verlas, y no poseía dinero para pagar la entrada, cogió al primer perro callejero que encontró y lo llevó a la Casa de Fieras. Le dejaron pasar e inmediatamente echaron al perro a la jaula del león para que éste se lo comiera. El perro asustado se quedó en un rincón de la jaula, observando al león, que se acercó para olfatearlo.

El perro se puso patas arriba y empezó a menear la cola.

El león le tocó ligeramente con la pata y el perro se levantó, sentándose sobre sus patas traseras.

El león iba examinándolo por todas partes, moviendo su enorme cabeza pero sin hacerle el menor daño. Al ver que el león no comía al perro, el guardián de la jaula le echó un pedazo de carne. El león cogió un trozo y se lo dio al perro.

Al llegar la noche, el león se echó en el suelo para dormir y el perro se acomodó a su lado, colocando la cabeza sobre la pata de la fiera.

A partir de entonces, los dos animales convivieron en la misma jaula. El león no hacía ningún daño al perro, dormía a su lado y a veces incluso jugaba con él.

Cierto día, un señor visitó el zoológico y reconoció al perro que se había extraviado. Fue a pedir al director que se lo devolviera, y cuando iban a sacarlo de la jaula el león se enfureció y no hubo forma de conseguirlo.

Así, el león y el perro siguieron viviendo en la misma jaula durante una año entero.

Al cabo de un año, el perro se puso enfermo y murió.

El león dejó de comer, se puso triste y olfateaba al perro, lamiéndolo y acariciándolo con la pata.

Al comprender que su amigo había muerto, se enfureció, empezó a rugir y a mover la cola con rabia, tirándose contra los barrotes de la jaula, como queriendo destrozarla.

Así pasó todo el día. Luego se echó al lado del perrito y permaneció quieto, pero no permitió que nadie se llevara de la jaula el cuerpo sin vida de su amigo.

El guardían creyó que el león olvidaría al perro si metía a otro en la jaula, y así lo hizo, pero, ante su asombro, vio cómo lo mataba en el acto, devorándolo.

Luego, se echó nuevamente, abrazando al perro muerto y permaneció así durante cinco días. Al sexto día, el león también murió.

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  1. Margarita Fraga
    Miércoles, 17 de junio de 2009 a las 20:20 | #1

    Hace muchos años que estoy tratando de encontrar el libro de cuentos de Tolstoi sin tener suerte, en ninguna libreria o venta de libros usados han escuchado de él. Entro en internet y empecé la busqueda usando todas las frases, palabras posibles hasta que por fin leo éste cuento que era uno de los que más me gustaba aunque lloraba a mares (hoy al leerlo volví a llorar como cuando era niña), si alguien sabe todos los datos de este libro, nombre, editorial, etc, por favor publicarlo por este medio. Muchas gracias.

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